viernes, 11 de octubre de 2013

Aventuras en el bondi

Personas Random
Luego de ver la nueva película de Woody Allen y escuchar un futuro sexual mediocre que invento una de mis mejores amigas, voy rumbo a casa en mi querido 24. Me subo, saludo al colectivero y, por supuesto, me dirijo a los asientos del fondo. Mi asiento favorito estaba ocupado y mi segundo favorito también, así que me siento al lado de mi tercer favorito, que también estaba ocupado por un pibe de veintitantos años. Antes de sentarme observo que una parte pequeña de su tapado estaba en el lugar en el cual yo me iba a sentar, por lo tanto me acerque despacito e intente no sentarme en su tapado. El pibe se da cuenta y trata de correrlo. Digamos que trata fue la palabra clave en esa frase, porque no lo logra hasta después de tres veces. Situación semi-incomoda, se saca un auricular y me dice "perdona", mi respuesta fue "esta bien :)" (carita incluida en mi tono de voz). Me pongo mis auriculares y escucho Taylor Swift , como vengo haciendo los últimos días. A los quince minutos se desocupa mi segundo asiento favorito (el último individual) y me cambio allí. Pasa el viaje y llego a mi querida y hermosa Avellaneda. Voy hacia el timbre y veo que el chico sigue ahí. Me doy cuenta que me esta viendo, toco el timbre y sonrío mientras miro para abajo. Bajo con la misma expresión en mi rostro, miro cuando el bondi arranca y el pibe me saluda con la mano. Fue genial. Esos momentos donde la gente random entiende esas pequeñas cositas de la vida y las complementa me encantan. 

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